
domingo, octubre 12, 2008
miércoles, octubre 08, 2008
Jeje! Está bien, está bien!! Perdonen al autor de este blog, pues la cafeína ya está obrando oportuna e incisivamente en su sistema nervioso. No le hagan caso. Consideren esta entrada como una salida en falso.
jueves, octubre 02, 2008
Estoy muy contento por mostrarles los hasta ahora resultados del crecimiento de mis plantas. Al momento, las hortalizas que se adaptaron bien y que en semanas anteriores fueron trasplantadas son los tomates bola, los tomates cherry, la zanahoria, el cilantro y el chile jalapeño. Sólo estas de las que inicialmente se plantaron pudieron resistir las circunstancias climáticas, plagas y otros factores de las semanas anteriores, pues a pesar de ser regadas, trasplantadas, abonadas, fumigadas y demás cuidados, no se lograron.
Como bien dice mi amigo Johnny, “prueba y error”. A pesar de que en el empaque de las semillas, venía una alegre nota indicando que era posible sembrar “todo el año” tengo planeado no cejar en mi intento y cultivar en los tiempos que marca el ciclo natural a las que no se lograron. Espero que el experimento resulte de mejor manera.
Ahora con bebino en puerta, creo que el próximo reto será idear un sistema de riego automatizado, pues cada vez me estoy quedando con menos tiempo libre del cual echar mano para la manutención de estas plantitas. Pero como ven, estoy próximo a tener unos suculentos tomates y pepinos en una futura ensalada.
Bien, los dejo con mis trofeos del día de hoy, las estrellas del huerto casero: los tomates y pepinos. ¡hasta pronto!
lunes, septiembre 29, 2008
Redescubriendo un aliado para encender fuego.
Realizando el experimento anterior de los troncos de papel reciclado, tuve que incluir en el paquete un material para encenderlos adecuadamente sin tener que recurrir a yesca u otros implementos que hubiera en el hipotético entorno, pues la propuesta del uso de estos leños era de carácter “de emergencia”. En ese tenor, redescubrí un buen combustible para iniciar fogatas. El Ocote.
A saber, éste es un denominador general para varias especies de coníferas de la familia de las pinaceas existentes en la república mexicana, pero en muchas áreas rurales de la región se le conoce así a la parte resinosa de los pinos.
Ojo, este material no se puede comparar como un mero “encendedor de fogatas” como lo sería la barra de magnesio, o unos simples cerillos, sino que es un "iniciador", auxiliar para encender ramas o leños directamente cuando no existe suficiente yesca o borra de la cual echar mano. La resina de la cual está empapada la madera hace todo el trabajo, pues la intensidad de la flama que produce resulta excelente para dicha tarea.
Para identificar los posibles rastros de ocote en un pino, basta con realizar una minuciosa inspección a su corteza. Los lunares o nudos más oscuros y visiblemente “húmedos” son por donde supura la resina, debajo de eso existirán tramos del tronco con bastante contenido resinoso, conseguir unas cuantas astillas de éste puede hacernos el día.
En el entorno urbano podemos conseguir este material si acudimos a un comercio especializado en maderas. Las tablas que contienen demasiada resina son desechadas, por lo tanto, si nos acercamos a algún empleado para pedirle unos cuantos trozos, podemos conseguirlos por una muy módica cantidad o incluso gratis, pues como dije, comercialmente se le considera desperdicio.
A continuación les expongo cómo se ve un trozo de tabla de pino con una porción de Ocote.
Podemos amoldar este material de acuerdo a nuestras necesidades y propósitos. Lo podemos almacenar como pequeños barrotes, como briquetas, así como tabletillas para incluirlas en nuestro bolsillo de supervivencia o equipo de emergencia, o incluso, aprovechar el aserrín para crear “pellets” o cartuchos, en fin, las opciones pueden ser muchas.
Garrison
Experimento 2
Simulación de su utilización en una situación real
Bien, después de 2 horas de presionar pulpa de papel a través de un tubo y dos días de espera en el secado ¿qué podía esperar de este material?
Decidí que era hora de probarlo en una situación real, digamos, hervir agua en mi olla de campismo de 500 ml. de capacidad (suficiente para cocinar una sopita o prepararse un té o café). La cantidad de leños a utilizar serán 2. La mecánica para encenderlo sería con una varita de Ocote que incluye el paquete, la cual mide 1.5 cms. de ancho por 9 cm. de alto por .4 cms. de grosor.
Mi “laboratorio” fue un pequeño asador que tengo en el patio de mi casa.
1- Dispuse el material a encender a la manera de pirámide.
2- Partí a la mitad una de las tiras de ocote, y a su vez partí a la mitad para sacar otras dos pequeñas tiras.
3- Se dispusieron dos de las tiras más pequeñas dentro de la pirámide y procedí a encenderlas.El experimento comenzó a las 3:30 p.m.
4- Se puso la olla en posición y a esperar.
5- Me entró el pánico, pues justo 7 minutos después de haber encendio la fogata, la llama se sofocó por lo que tuve que ponerle la otra mitad de la tira de ocote con la cual comenzamos. Se reavivó el fuego y ya estaba de nuevo en su apogeo.
6- 20 minutos después del primer encendido, se consumieron la mayoría de los leñitos, sin opción a reavivarlos. Se revisó la olla y el agua estaba ya hirviendo.
Resultados
El resultado fue hasta cierto punto satisfactorio, pues con tan sólo dos leños (que a su vez se convierten en 4 partes) se puede calentar agua para cocinar. Tomando en cuenta que la bolsa incluye 5 piezas, se tiene combustible de emergencia para preparar dos comidas calientes.
Para purificar agua con los pequeños leños como combustible, probablemente se requerirá añadir otros dos tronquitos para que el agua esté expuesta a una llama más prolongada.
Eso si, un par de desventajas son el olor y humo despedido por el material al momento de la combustión, suele ser un poco molesto al olfato y tizna mucho el cacharro de cocina. La ventaja del humo es que no tendrás mosquitos revoloteando cerca, la desventaja es que con este tipo de combustible no podrás asar brochetas, derretir malvaviscos, etc. Jeje!
Bien, ya que el prototipo arrojó buenos resultados, en un futuro cercano trataré de mejorar el desempeño del molde y el proceso de fabricación. Por lo pronto me fabricaré un buen stock de leños para tenerlos a la mano por si acaso.
Espero que encuentren este ejercicio útil. Hasta luego!
Garrison
En pasados días, gracias a que el clima en la ciudad mejoró mucho, tuve oportunidad de realizar un experimento que ya tenía bastante en el tintero. Se trata, como bien lo dice el título de este post, de la fabricación de “leños” con papel reciclado. La idea vino de este corto video que muestra una prensa metálica que hace ladrillos de dicho material, pero éstos a mi gusto me parecieron muy robustos y toscos.
Mi idea se enfocó en la emulación de pequeños troncos, pues es la forma ya “natural” o “convencional” como conocemos al combustible que utilizamos para alimentar una fogata.
Además encontré una que otra ventaja aparejada a la fabricación de este producto: La principal es evitar la depredación de los recursos naturales existentes en el lugar de campamento ya sea que sólo vayamos en plan familiar, que tomemos un refugio temporal a causa de una emergencia u obligados por un desastre natural. Se pueden llevar fácilmente como parte del equipo de emergencia del auto, pues es muy poco el peso y espacio que ocupan y por último, simplemente para darle una utilidad a la cantidad a veces monstruosa de papel que se desperdicia en el hogar/oficina, etc.
El presente experimento consistió en reciclar el papel de un periódico de tiraje normal, éste rindió exactamente para elaborar 10 pequeños troncos de 14 cms. de longitud por 4 cms. de diámetro en promedio.
El material que utilicé como molde y prensa se describen en la ilustración.
Paso 1.-
Paso 2.-
Paso 3.-
Paso 4.-
Paso 5.-
Paso 6.-
Paso 7.-
Paso 8.-
Como recomendaciones finales añadiré lo siguiente:
a) Se recomienda que cuando se elaboren los troncos, se utilice sólo un tipo de papel, ayudará a homogeneizar la consistencia del mismo. Es importante que también, antes de procesar el papel para esta tarea, lo despojes de gomas, resinas, adhesivos, etc. No utilizar papeles con algún tratamiento plastificado por obvias razones.
b) Una vez secos, los pequeños leños se guardarán en una bolsa Ziploc de gran capacidad para albergar una buena cantidad de ellos, o se envolverán en plástico de embalaje. Almacénense en un lugar seco y fresco, protegiéndolos en todo momento de la humedad.
c) Podemos complementar con un par de varitas de Ocote o de cualquier otra madera resinosa para mejorar el encendido de estos leñitos. Asimismo, podemos añadir una cajetilla de cerillos o un pequeño encendedor. El peso de cada tronco es de 70 grs. por lo que este paquete de 5, con varitas de ocote y encendedor, ni siquiera llegará al peso de medio kilogramo en nuestro equipo de emergencia.
Bien, así es como quedaría el “kit” para su uso:
Sigue el otro experimento. Los veo luego.
Garrison
viernes, septiembre 19, 2008

miércoles, septiembre 03, 2008
Ayudemos a nuestros hermanos de "La capital del mundo" Hidalgo del Parral, Chihuahua y sus alrededores, que ahora les tocó padecer la fuerza de los elementos.
Desgraciadamente desconozco al(los) autor(es) de las siguientes fotografías, éstas fueron seleccionadas de un gran paquete que he recibido en el transcurso de los días, pero lo importante es que las imagenes hablan por sí solas. En este momento, aparte del poblado en cuestión (Parral, Chihuahua) ya se suman más y más asentamientos que están incomunicados o que han sufrido pérdidas humanas y materiales por las continuas lluvias que ha recibido la entidad hasta el momento.

viernes, agosto 15, 2008
Qué tal mis tres lectores! pues esta entrada al diario del huerto tiene un cariz agridulce. Primero que nada me da mucho gusto el constatar que la mayoría de las plantitas se han desarrollado satisfactoriamente y crecen muy aprisa; el tomate cherry y el tomate bola, están por quitarle el título de "superstar" al pepino, jeje! y me da mucha alegría que para éstas y otras más va a ser necesario en estos días el trasplante a su lugar definitivo.
Por otro lado, la semana pasada detecté que la plantita del chile jalapeño mostraba unas pequeñas mordeduras, la estrella de mi micro-huerto, el pepino, mostraba también señales de que algo la atacaba, sólo que aquí se trataba de unas pequeñas manchas amarillo/blancuzcas y lesiones en sus hojas falsas. El diagnóstico inicial me dio pavor, mis pequeñas estaban siendo víctimas de las plagas.
El jalapeño con una hoja mordisqueada y a punto de perder otra, con graves daños.
Pepino con las lesiones en sus hojas falsas, las cuales han sufrido grandemente el embate de los bichos.
Al estupor inicial lo reemplazó la inmediata investigación para remediar este mal. Una fuente invaluable de consulta lo ha sido el sitio web y foro InfoJardín, donde personas sumamente experimentadas me han compartido sus conocimientos ¡Gracias Susy e Isabella2! Asimismo agradezco la asesoría que me prestó mi buen amigo Johnny de Hull, U.K. para deshacerme de los infames malandrines. Cabe decir que el buen Johnny posee uno de los huertos/jardines más preciosos de aquellas latitudes, y dicho sea de paso, fue también un gran motivante para comenzar mi huerto.
He aquí al gorrón que se auto-invita a cenar.
¡Tu pose de karate kid, ni tu kata de la cobra te servira para salir de ésta, maldito! ¡No eres rival para mi pulgar! muajuajajaja!!
Para terminar esta entrada, me dí a la tarea de confeccionar un recetario para compartírselos a todos ustedes. Los remedios descritos son super fáciles de preparar, con ingredientes igualmente fáciles de conseguir, por lo tanto, el remedio resulta muy económico, y lo más importante, que son eficaces contra la mayoría de los enfadosos bichos que puedan atacar nuestro huerto; a saber, orugas, babosas, caracoles y lombrices, por mencionar algunos. Clickear sobre las imágenes para agrandarlas.














































