
¡Hasta Pronto!
Garrison
Primitivo es D.R. TV Azteca 2010

¡Hasta Pronto!
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Primitivo es D.R. TV Azteca 2010










Bien, gracias por leer hasta aquí y nos vemos en la próxima. Como siempre, mis estimados lectores, espero que lo encuentren de utilidad.
¡Hasta Pronto!
Garrison





Temporada de Veda.
Cuando el campismo y otras actividades al aire libre sean catalogadas de alto riesgo.
En esta ocasión, me he quedado hasta tarde realizando algunos pendientes y recordé un tema que traía en stand by desde hace ya unos cuantos días, poco a poco un sentimiento de desazón se ha apoderado del teclado y es lo que está espoleándome a redactar este pequeño post.
Esto tuvo su germinación hace ya varios días, el domingo 4 de julio para ser exacto, ya que tuve que salir a cumplir con un compromiso rumbo a ciudad Madera, Chih., un poblado que se sitúa a poco más de
Lo malo es que no pude llevar mi cámara para mostrarles lo que poca justicia puede hacer mi escrito, pero la ocasión no se había prestado a turistear, en fin…
El caso es que ya habiendo llegado al lugar en cuestión y cumplido con la encomienda que llevábamos, fueron varias las personas, residentes y foráneas, quienes me recomendaron no manejar en carretera demasiado tarde, al anochecer, pues últimamente las principales rutas estaban siendo tomadas por comandos armados o bandas de pistoleros miembros de cárteles de la droga y demás delincuentes quienes sin ningún derecho detienen a los motoristas para “identificarlos” como si se tratara de una garita territorial de entrada/salida. Esto me pareció sumamente triste e indignante, pues cuando recién iba en el camino, mi mente no dejaba de hacer planes para visitar aquella zona en forma survivalera, animado en gran medida ante los paisajes tan bonitos que no me los acaba de un vistazo. Todo esto se iba al carajo mientras más eran los detalles que me daban los parientes acerca de la penosa situación de aquella comarca, me sentí un poco contrariado, pues la verdad, ya van con ésta bastantes ocasiones en que distintas personas me comentan de varias zonas en la extensa geografía de mi Estado que son “territorios prohibidos”, lugares tomados por el crimen organizado como sus bases de operaciones y de libre tránsito para realizar sus fechorías o ejercer control.
Hasta el día de hoy –Gracias a Dios- no he escuchado ninguna historia de terror protagonizada por algún campista o deportista, quien haya sido asaltado o vejado estando en la práctica de sus actividades, pero no me quiero imaginar que poco falte para que eso suceda y que nuestra afición vaya a ser empañada por las actividades de grupos de vándalos que asolan estas preciosas regiones y que nos sirven para fines de esparcimiento. Es por ello que me he aventurado a elegir como tal el título de este post. ¿Podríamos estar entrando en una “temporada de veda” de nuestra querida afición? ¿Es posible salir con miedo a una actividad que en principio nos divierte y apasiona? ¿Será que el salir de campamento pronto se convierta en una actividad de alto riesgo? En las urbes la inseguridad ha ido en aumento y sabemos que estamos propensos a ser víctimas de algún acto delictivo, o ser víctimas colaterales de éstos pero ¿en las áreas silvestres acaso no somos un blanco más fácil? ¿Podemos estar preparados para ello?
Porque pónganse a pensar, ante la amenaza de algún animal salvaje, el impredecible clima o la pérdida de la ruta o equipo hay un remedio y acciones a seguir, pero ante la amenaza de ser perseguido y/o atacado por un grupo de vándalos fuertemente armados, alcoholizados, drogados y que poco les va a importar que vuelvas a casa sano y salvo, contra eso ¿qué hay?
Como digo, ojala y nunca nos veamos cara a cara con esa desagradable realidad y que la situación no vaya a ir deformando hasta casos extremos. Por supuesto, existen también directrices que uno debe seguir y un sentido común al que uno debe atender para no meternos en problemas, pero ahora, desgraciadamente tenemos que añadir éste agravante que les comento.
En fin, no quisiera comenzar la semana ventilando este tipo de situaciones de las que ya bastante se comenta y acaparan grandes espacios en los medios locales, pero es también una pequeña, probablemente minúscula “denuncia” de parte de todas las personas que queremos vivir con paz y libertad en nuestra propia y hermosa tierra.
Ahí queda.
Garrison
Foto Portada Corbis













Taller MacGyverezco En esta ocasión se me ha disparado la neurona hacia el tema pesca, actividad que dentro de poco espero estar practicando, ya que los calorones que se comienzan a sentir por estos pagos (ayer a unos 40ºC) ameritan estar a la orilla de un rio/arroyo, protegido bajo la sombra de un frondoso y aromático álamo, y ¿porqué no? disfrutando de una relajante cervecilla al tiempo que hundimos los pies en la fangosa y refrescante rivera. Ñam, ñam!!.
Eso me recordó el detalle de lo simple que antes uno se podía armar su “kit de pesca”, bastaba una lata de refresco o cerveza que anduviera rodando por ahí para convertirla en nuestra “caña de circunstancias”. Sólo se enredaba la cantidad de sedal deseada, atábamos los anzuelos y las plomadas, poníamos algún bicho previamente cazado como carnada y ¡voilá! a pasarlo bien.
Como su elaboración era tan elemental y no suponía ningún gasto oneroso, este sencillo dispositivo se podía dejar in-situ para posteriores usos. Se escondía en los arbustos cercanos al lugar de preferencia y bien podía pasar un año y nadie reparaba en que ese pequeño pedazo de “basura” era todo un instrumento de precisión “pesqueril” jeje!













CRACK!
¿Qué hay chamacones?
Ya en una ocasión he reportado (movido por el gore y el morbo, jeje!) algún accidentillo que he sufrido en el pasado, como lo fue aquel doloroso corte sufrido a mi mano, la cual fue salvada gracias a un oportuno y exitoso transplante hecho en hospital de
Pues bien, les cuento que por allá de las dos de la mañana del domingo pasado, un acostumbrado pedimento de leche hecho por mi bebé (que en realidad fue un estridente chillido que rasgó la tranquilidad de la noche) me despertó bruscamente a manera de un horrible sobresalto, al levantarme como un resorte y rápidamente tambaleándome en la oscuridad para ir en búsqueda del retoño, le di una fuerte patada con el pie desnudo al robusto estuche del sax de la parienta, el cual para mi mala fortuna estaba aparcado convenientemente en la esquina de los aposentos hyperboreanos.
Pues al chillido del osino bebé se le unió un berrido tipo sasquatch proveniente de la aguardientosa garganta de su progenitor, quien después de un par de vociferaciones, llegó rengueando a la habitación del pequeño.
Un agudo dolor no dejaba de punzar en mi pie, y al encender la luz para tomar en brazos a mi bebé, vi horrorizado que el dedo pequeño de mi pie derecho había sido brutalmente reacomodado en una postura muy, muy fea, duplicando su volumen rápidamente por la hinchazón, tornándose de un color morado intenso, teniendo la apariencia de un apéndice extraño, casi ajeno.
Chale! Un pequeño cálculo mal acomodado y mi rutina diaria se ha visto modificada hasta el más pequeño detalle, quién dijera.
Aquí la foto de le extremidad afectada:


Bien, pues ya saciada mi urgencia de repartir estas bonitas postales, me despido no sin antes recomendar a mis respetables lectores, que tengan cuidado allá afuera, pero sobre todo, dentro de la "seguridad" de su hogar, no vaya a ser y un cacharrejo mal parado les haga despedirse de su salud por un buen ratillo.
Y bueno, tengo que confesarles que a pesar de que me he querido acostumbrar a las muletas para trasladarme de un lado a otro, sólo he conseguido darme cuenta de que si estallase un Apocalipsis Zombi en estos momentos, su servidor sería un seguro manjar para la horda de tiesos. Sería de esos héroes desechables de las pelis donde el maltrecho amigo del prota se queda con la carga explosiva esperando a la ola putrefacta mientras los supervivientes huyen salvando lo que queda de la humanidad, jejeje! bueno, bueno, 5 días sin hacer nada lo dejan a uno medio atontado, pues, jejejeje!
¡Pasen buen fin de semana! ¡Hasta pronto!
Garrison
Foto de mano de chimpancé cortesía de CORBIS