sábado, septiembre 22, 2012


Bitácora Hyperboreana presenta:
Consulta con el Dr. Prepper

22 de septiembre de 1990 a 22 años de "La tromba" o el "Sábado Negro" . Reflexiones, Enseñanzas y Preparaciones.

¿Qué tal mis ínclitos lectores? En esta ocasión toca hacer remembranza y reflexión de un triste acontecimiento, una de las peores catástrofes que se tenga registro en la historia moderna de mi ciudad y que se cebó con toda su furia una tarde/noche de un sábado como hoy, pero de la incipiente década de los noventa.

Para muchas familias chihuahuenses que lo padecieron de primera mano, 22 años habrán pasado despacio, ya sea recordando y extrañando a los seres queridos que aquel día cobrara la "tromba", o porque aún persista la imagen  del furioso torrente arrebatando su único patrimonio que tanto esfuerzo habrían depositado en su levantamiento. 

Según los registros periodísticos de aquel entonces, las fuertes lluvias registradas esa jornada arrojaron alrededor de 50 víctimas mortales, más de 1500 damnificados recibidos en 32 albergues temporales y afectaciones severas por inundaciones en 32 colonias. Ejército y autoridades de los tres órdenes de gobierno, así como la iniciativa privada y asociaciones civiles, formaron una cadena de ayuda para paliar los efectos de este devastador meteoro.

En lo que a mi respecta, recuerdo esa noche como si afuera estuviera sucediendo una guerra. Tendría en aquel entonces la tierna edad de 16 añitos y me encontraba a buen resguardo con  mi madre y hermanos. En la colonia donde se encuentra la casa de mis padres lo único grave que pudo acontecer fue el corte intermitente del suministro eléctrico. Mi madre, al ver que pasaba el tiempo y mi padre no regresaba a casa del trabajo, decidió sacar un viejo radio a baterías que tenían pues no existían informes en la TV, cuando se podía ver, pues la programación transmitida era a nivel nacional. Sólo la radio transmitía reportes puntuales de lo que acontecía en las distintas partes de la ciudad y daba una especie de parte de vialidad y tráfico informando a los conductores por dónde ir y por dónde existían las zonas de riesgo. Todo esto se escalaba -in crescendo- conforme avanzaba la noche.

Pudimos escuchar verdaderos relatos de horror contados por las personas que se comunicaban a la cabina de la estación y presenciaban lo que arrastraba el agua por las calles, que para ese entonces estaban convertidas en verdaderos rápidos. Animales, cilindros de gas, escombro, pedacería de casas, vehículos era lo que la fuerte corriente dejaba mostrar de vez en vez. Pero tuvimos que pasar horas en vilo hasta que por fin escuchamos la camioneta de mi padre estacionarse en la cochera, fue un alivio indescriptible. Mi padre tuvo oportunidad de contarnos que no fue fácil atravesar la ciudad para recalar al hogar, ya que muchas calles ni siquiera se consideraban transitables por la fuerte corriente y los miles de litros que transportaba sustituyendo a los autos. En fin, ya estábamos completos, no fue sino hasta el siguiente día que las trágicas historias comenzaran a descubrirse.

Pero toda esta tragedia ¿pudo esto haberse prevenido? ¿qué factores propiciaron esta catástrofe masiva? ¿volverá a suceder?

En este caso, por supuesto que pudo haberse prevenido, ya no digamos en el sentido de una alerta a la población por parte de protección civil u otra entidad gubernamental, sino que desde antes, HACIENDO LAS COSAS BIEN a nivel gobierno.

Dado que mi ciudad se encuentra en las mismas latitudes que los grandes desiertos del mundo, el clima es ostensiblemente seco y la situación geográfica corresponde a un terreno árido. Por lo mismo nos hemos acostumbrado a batallar enormemente por las lluvias, prueba de ello es que ya llevamos casi 20 años padeciendo una devastadora sequía. Todo el equipamiento urbano está -malamente- diseñado para funcionar con esa escasez del vital líquido, ya que los genios detrás de los planes urbanísticos y de desarrollo de cada administración gubernamental, han hecho nulo caso de ello con las consecuencias que ya todos conocemos. Es sabido que hasta hace poco más de diez años -si diez años- apenas se comenzaron a realizar obras de infraestructura urbana para separar los drenajes de la ciudad, el pluvial, que sirve para desaguar de las calles el líquido producto de las lluvias, como el drenaje sanitario, que es el grupo de atarjeas en las que se vierten aguas servidas o aguas negras para disponer de ellas hacia alguna planta de tratamiento. Eso supone que antes, por donde pasaba nuestros desechos, también servía para transportar agua de las precipitaciones, esto con el riesgo de que en cualquier saturación, el emisor colapsara por asolvamiento o acumulamiento de basura, desbordándose hacia la calle convirtiéndola en un drenaje pluvial más "expuesto".

También hasta hace poco se tiene registro de la canalización de ríos y arroyos que atraviesan la ciudad, algunos abovedados y otros no, pudiendo con esto dirigir con mas control los afluentes que nacen y recorren tramos considerables de la mancha urbana.

También creo yo, que como dice el adagio: "la ocasión hace al ladrón" queriendo decir que mucho tuvo que ver la mala planeación de los asentamientos humanos en zonas de alto riesgo, la nula revisión de estas situaciones derivaron en casas construidas cerca o dentro de lechos de arroyos donde históricamente no había escurrido ni un chorrito de agua pero que eventualmente se volvieron de repente en trampas mortales para muchos vecinos.

Luego esta situación supone una paradoja, nos aqueja la extrema escasez de agua, así como su repentino exceso. Según datos proporcionados por el INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) en una carta de precipitación total anual recopilada este año, En mi ciudad  llueve por la friolera de 300 a 400 mm anuales lo cual, para que tengan una idea, en un año, llovería en un metro cuadrado, la altura de 30 a 40 centímetros pues pal caso, casi nada. Pero bueno, volvemos a lo mismo ¿qué nos resta hacer?

Ante este pequeño análisis, a mi me queda claro que podemos contribuir en varias cosas:

-Evitar arrojar basura en la calle, esto conlleva al taponamiento del drenaje pluvial entorpeciendo el libre tránsito del líquido por los canales adecuados, con esto, nos aseguramos en gran parte, que las calles no terminarán haciéndola de drenaje a cielo abierto.

-Poner a chambear tus impuestos, en el caso del organismo operador de agua y saneamiento de la ciudad, se pueden organizar y programar de manera periódica la limpieza y desasolve de los drenajes tanto pluvial como el sanitario aledaños a tu colonia de residencia, así cuando lleguen las lluvias no nos tomará por sorpresa y éste equipamiento urbano hará su trabajo adecuadamente.

-Informarnos acerca de la ubicación de arroyos o ríos de temporal dentro de la mancha urbana y evitar en todo lo posible puntos donde históricamente se crean conflictos viales por ese motivo. No intentar atravesar con nuestro auto cauces feroces  o calles inundadas.

-En caso de vivir cerca de una zona de riesgo, Tener listo tu equipo de 72 horas dado el caso de que alguna contingencia amenace la integridad de tu hogar y tengas que abandonarlo.  

-Ten lista una reserva de despensa para una semana por lo menos, lo mismo para el agua. Si una contingencia de esa magnitud corta las vías de acceso de las proveedurías a los supermercados de tu localidad, lo pasarás algo mal. 

-Baterías, linternas, velas y un radio de crank pueden servir para estar atento a los avisos que lance protección civil u otros organismos gubernamentales.

Bien mis amigos, espero y esto haya servido como entremés prepper contra contingencias hídricas, los veo en otro episodio muy pronto.

Hasta luego!

Garrison

3 comentarios:

knife dijo...

definitivamente la PREVENCION hace la diferencia, lastima que en nuestro pais no exista esta cultura y a los que la adoptamos,(como en el poema de amigos del universo)nos llaman LOCOS,FANATICOS,ENEJENADOS,ORATES QUE MIENTEN ! [ya bajale Knife haces mucho PEDO] jajaja,la verdad es que cuando vives una situacion de ese tipo es un desverendo remadre volver a la tranquilidad,como te comente antes yo lo vivi muy de cerca en el huracan Gilberto aqui en Monterrey alla por 1987 una tragedia en verdad,ojala que cada uno hagamos lo que nos corresponda.
saludos

Knife
Javier de la Garza

comment maigrir dijo...

très belle façon de vivre ce moment

Garrison dijo...

je ne comprends pas... :O