martes, noviembre 17, 2009

Caminata casual, rastreo y otras cosas.

Que tal?

Este fin de semana ha sido uno muy largo y productivo. Me encuentro muy contento pues ayer pude darme un tiempo para estirar las piernas y relajarme un poco del trajín diario. De hecho, voy a ver si se dan los medios para poder salir y realizar mis prácticas de supervivencia en un entorno más "natural" sin tener que irme lejos (pues muchas cosas de momento me lo impiden) y así traerles reportajes más frescos. La idea venía rondándome la cabeza desde hacía buen tiempo, y por fin la pude concretar, por lo pronto pude armar este pequeño "reporte" el cual poco a poco fue tomando forma, saliendo varias aristas a explorar. Lo bueno es que sólo intentaba realizar una caminata casual, jaja! pero en fin, más delante veremos los tres puntos que saqué a conclusión.

Como iba diciendo, el escenario es la pradera desértica que se observa en los alrededores de mi ciudad. Vivo en una área de fraccionamientos de relativamente nueva construcción (aproximadamente 5 años) y aún al día de hoy puedo ver cómo la zona silvestre que otrora ocupara lo que hoy es esta área urbanizada, no quiere ceder su espacio. Se puede observar el tránsito de liebres (que por pasar la carretera terminan sus días como tapete público), perritos de pradera, ardillones, algún que otro gavilán, auras, un buen de reptiles pequeños y aunque estos no los haya visto, sé de buena fuente que por ahí andan coyotes.

Pues bien, la ruta de esta caminata fue muy sencilla, la tarea fue subir un cerrito que se encuentra a espaldas de mi hogar, un pequeño coloso de cara muy amable y llana, sin ningún reto o dificultad más que sus 45-50º de inclinación (aprox.) simplemente puesto ahí para pasar el rato, jeje!. La salida de mi casa fue a las 8 de la mañana y pude tocar la punta del cerrito en poco menos de media hora.


Vista parcial de mi ciudad desde la cima del Pequeño Coloso (Este)


Vista del lado contrario (Oeste) el "Mar de Dunas Pétreas" ó "Valle de Arrakis" jaja!


1.- El Rastreo

Vaya, que como iba sin ningún propósito más que el de pasarme un rato tranquilo, comencé a ver algunas señas en el camino que me indicaban el tipo de personajes que por ahí pululan, a saber, cánidos, ya sea que patrullen por ahí alguno que otro coyote o sean los perros ferales que rondan el par de rancherías que pueden divisarse desde el punto donde me situaba, el caso es que fui encontrándome pequeñas muestras de excremento que reforzaban esas sospechas.



En algunas se puede notar un poco de los hábitos alimenticios de estos animales, ya que viendose en necesidad, recurren a la basura que otros animales de dos patas desechan en esos sencillos pero bellos páramos (de eso hablaré más tarde). Algunas trazas de pelos de mamíferos pequeños (ya sean premios de caza o carroña) y otro tanto de "frutillas" silvestres completan la dieta, como pueden notar.


Ya cuando me di cuenta, estaba yo en toda pose de Sherlock Holmes, cámara en mano sustituyendo la lupa y una barrita energética sustituyendo la pipa, jeje! siguiendo las deposiciones, o lo que yo interpretaba como el rastro de estos animales. Poco a poco exploré la zona aledaña a la cima esperando encontrar pelos enganchados en arbustos bajos u otra cosa que delatara la identidad del animal que ronda esa parte del pequeño coloso, pero no hubo tal, a lo mucho encontré un par de "guaridas" improvisadas en arbustos pequeños y una cantidad ínfima de pelillos y materia a medio mascar de basura en su derredor, ¿quizás es la "base" donde descansan para poder seguir su ruta? no lo sé.Añadir imagen


Pequeño refugio quizás tomado por los cánidos para repostar.



Absorto como estaba, en mi recién asignada tarea de "rastreo" cuando me percaté de un repetitivo sonido, al principio creí que era yo cuando mi chaleco rozaba las ramas bajas de los arbustos en donde me estaba agazapando para tomar las fotografías, pero pronto supe que no era así. A unos cuantos metros de donde estaba y bajando la cara Oeste del pequeño coloso, descubrí a un perrito de la pradera llevando muy hacendoso, una buena cantidad de basura (quizás para su madriguera) en un punto que no alcanzaba a ver, apenas pude accionar mi cámara en el momento en el que regresaba a por más "material de construcción" o "pertrechos". Pido disculpas a mi respetable por no conseguir unas tomas de mayor calidad, mi cámara no es propiamente un modelo para las tareas de filmación, así es que esto es lo que pude conseguir.

Realmente esta fue la "cereza del pastel" de esta caminata, méndigo bichillo me hizo el día.


2.- El Equipo

Otra cosa que tuve oportunidad de hacer fue, por fin, probar en campo mi nuevo "bolsillo de supervivencia". De su adquisición ya había hablado en un post antiguo, pero nunca había tenido oportunidad de estrenarlo. La verdad es que, a diferencia de mi vieja riñonera, este combo de mochila/camel back es todo un lujo. Lo primero en notar fueron sus pads acolchonados para la espalda y los tirantes, que hacen muy placentera su carga, en verdad ni se siente, todo queda muy ajustado y no se mueve ni un ápice, el camelback puede albergar algo así como dos litros de líquido, que en sí conforma un peso "flotante" ya que mientras que el agua se va consumiendo, la mochila se aligera aún más. A pesar de que llevaba de todo, y la cargué todo el tiempo, apenas me daba cuenta que estaba ahí. Considero con bastante seguridad, que ha sido una de mis mejores compras en cuanto a equipo se refiere.

Desde entonces, tengo bastantes planes para ella, como el hecho de llevarla como "mochila de vivaqueo" sin más ni más, sólo habrá que hacerle unas cuantas modificaciones y ya está. Espero estar posteando eso en poco tiempo.


3.- Otro tipo de rastros indeseables

Pues qué va a ser, si mientras toquemos y pisemos estas áreas nunca dejaremos de resistir la tentación de destriurlas o modificarlas de mala forma. Tristemente me di cuenta mientras iba subiendo a la cima, del grado de ñepéz tan gorda que tienen mis vecinos que antes que yo, ya habían visitado este paraje. Sus botes vacíos de soda, empaques y otros desperdicios "adornaban" los alrededores, si hasta un poco de gracia me dio que rematando la cima, se encontraba un pequeño arbusto coronado con una bolsa de frituras, algo así como decretando: "el país de los cerdos reclaman esta cima como conquistada" ...vaya, vaya.

Otra de las cosas que me desagradó mientras veía los rastros que les presenté fue detectar pequeñas partículas de plástico (de envoltorios o empaques) mezclados en la materia fecal y lo más fue ver al perrito llevando a su madriguera pequeños trozos de basura y mierda dejada seguramente por los paseantes.







A este paso no tardaremos en convertir en todo un sub-ecosistema estas áreas, donde los animales silvestres, forzados cada vez a ceder más sus ambientes naturales, se acostumbrarán a depender de los desechos que amablemente les prodiguen los otros ANIMALES DE DOS PATAS. Esa se las dejo de tarea, si van a algún paraje bonito a "pasar el domingo", tenga el respetable la amabilidad de llevar una bolsota para sus desperdicios y por favor le hacen un hueco en el auto para que se regrese con ustedes, no la vayan a dejar "huerfanita" y perdida a su suerte.
Bien mis estimados cuatro, creo que esto es todo por el momento, espero, como ya mencioné, estar reportando más seguido desde este paraje.
¡Hasta luego!
Garrison

Etiquetas:

sábado, noviembre 14, 2009


...Hay Algo Allá Afuera...
Howdy Folks!

A pesar de que la temporada de festejar a los espectros, monstruos y otros espantos ya ha terminado, no quise dejar pasar más tiempo para compartirles este mi humilde homenaje a las "historias de miedo" que antaño relatábamos al cobijo de las hipnotizantes llamas de la fogata.
Esto era (o sigue siendo en muchos casos) una constante, que al caer el día, despues de una ardua jornada de caminata por el monte, y ya satisfechos los estómagos gracias a una rica cena campirana, la plática llevaba irremediablemente a contar una "charra de miedo". Los sonidos incidentales ayudaban de gran manera a cargar de dramatismo el relato. El búho, el coyote, el trueno lejano o simplemente la intrusión súbita de una racha de viento haciendo aullar las copas de los árboles hacían que la experiencia se intensificara al grado de erizar los cabellos de la nuca. Jeje, bueno, por lo menos para mí sigue siendo un delicioso aderezo de las estancias en esos remotos y desconocidos parajes.
Precisamente hace unas cuantas semanas, me dio mucho gusto volver a encontrarme con uno de los "cocos" de mi niñez, un filme con el que lo pasé muy mal por lo menos un par de noches consecutivas batallando en conciliar el sueño, no se diga ya cuando tenía oportunidad de salir al campo y pernoctar a la luz de las estrellas. El filme que a continuación les presento y comparto es una especie de documental filmado con muy modestos recursos, relatando los encuentros con una de las leyendas más antiguas del continente americano y que de la cual, hay varios símiles incluso aquí en mi tierra. Actualmente dicho filme no pasa de ser una "peli curiosa" y hasta "chafa", pero en su día fue para mí todo un acontecimiento, jejeje.
Bien mis cuatro, es un gusto para mí presentarles mi humilde homenaje a esos momentos de convivencia en los cuales frente a nosotros nos cobijaba la luz y calidez de la hoguera, y que justo detrás de nuestras espaldas comenzaba la insondable oscuridad de lo desconocido. Con ustedes, La leyenda de Boggy Creek.

























Imágenes cortesía de Corbis

Etiquetas:

viernes, noviembre 13, 2009


(la otra)
Literatura Survival
Parte II

Esos cuatro ¿qué ha habido?

Bien, después de haber hecho una larga pausa, espero lograr concluir esta segunda y última parte con una reflexión lo suficientemente decente jeje. Como bien descubrimos, el asunto que tratamos desde la primer entrega fue la “psicología de la supervivencia”, etiqueta puesta libremente por este su servidor sin otro afán más que el de desmenuzar desenfadadamente algunas características que integran la dinámica física y mental del individuo que se encuentra bajo una situación límite. Recordando dichas características, podemos enumerar el miedo, el pánico, el estrés y sus variantes como son la angustia ante la aparente pérdida de confort, la apatía y el primer rasgo físico que salió a flote representado por la fatiga.

Con esto estamos de acuerdo en una cosa, las aflicciones a las que nos enfrentamos son en gran parte disparadas por mecanismos psicológicos, nada más y nada menos. Nuestro enemigo no es propiamente el entorno o escenario de la catástrofe, sino que habita dentro de uno mismo y toma forma de emociones, estando a la espera de que demos ese paso en falso.


Dado a que todos vemos la realidad según los propios bagajes cognitivos, es decir, según la carga de nuestras experiencias y percepciones que nos hacen reaccionar de tal o cual manera ante ciertas situaciones o estímulos, cada quien atajará la dificultad apoyado en esa carga perceptual "pre-programada". Para algunos la falta de control sobre la situación les hará mella, a otros el sentirse desprotegidos sin la bendita tecnología y los infinitos trebejos que “necesitamos” diariamente, otros más harán lo propio sin una figura de autoridad que les garantice su salvación, otros, se creerán los "machos alfa" de la manada, los invadirá el sentimiento de ser invencibles y terminarán arriesgando el pellejo por méritos "heróicos", y así nos podemos seguir ad-infinitum pues como bien dice el dicho: “cada cabeza es un mundo”.

Por lo tanto, la tarea en la que podemos trabajar a diario es conociendo nuestros límites, deficiencias y rasgos que conforman el lado oscuro de nuestro carácter o personalidad y por consiguiente, descubrir las reacciones emocionales a cada una de las situaciones adversas a las que nos enfrentamos. Si entendiéramos las reacciones de nuestra mente y cuerpo tan bien como conocemos el funcionamiento de un firesteel o una brújula, tendremos allanado un gran tramo del terreno escabroso que nos ofrece una experiencia traumática.

Ahora, sentémonos un momento y pensemos en las situaciones desagradables que nos hayan sucedido en el pasado lejano y no tan lejano (lo que sea, desde encontrar en la mañana nuestro auto con una llanta ponchada, hasta ser víctimas de un episodio criminal)


- Viendo en retrospectiva los acontecimientos, ¿cómo hemos reaccionado?

- ¿Fue justificada, o en verdad, bajo el desarrollo de los acontecimientos, fue innecesaria o exagerada nuestra reacción?

- ¿Qué emociones fueron las que nos asaltaron en primera instancia? escoja:
*Miedo
*Temeridad
*Valentía
*Ansiedad
*Pánico
*Odio
*Resentimiento
*Enojo
*Impaciencia
*Dependencia
*Soledad
*Tedio
*Desesperanza

- ¿Cuánto nos tomó en salir del shock inicial y comenzar a planificar una estrategia coherente?

- Bajo el auspicio de esas reacciones y emociones ¿logramos mejorar la situación o sólo la empeoramos?

- ¿Qué factor fue determinante para el positivo desenlace de tal situación?

Si ponemos un poco los pies en la tierra y contestamos estas preguntas con la suficiente frialdad y objetividad, creo que podemos ir trazando un perfil de lo que podemos esperar de nosotros en una situación límite, al mismo tiempo, bajo ese diagnóstico, detectaremos las ventanas de oportunidad y los puntos de mejora para tratar de controlar esas emociones que resultaron en detrimento de la situación. También cabría hacernos un examen de cómo anda al día de hoy nuestra auto-estima, nuestros valores morales, hacerle auditoria a la educación que hemos heredado de nuestros padres, familiares y grupo social al que pertenecemos, qué tipo de apegos nos encadenan al igual que nuestros vicios y/o manías. Por increíble que parezca, cada uno de esos factores también son determinantes en la manera que enfrentaremos alguna dificultad tanto de grande, como de pequeña magnitud.

De la misma forma, y hacemos un paréntesis para no dejar de lado este punto, estar preparado para una situación límite incluye, por supuesto a nuestro estado físico. No es indispensable prepararse para ser un campeón de pruebas tipo “IronMan”, sino estar concientes de que nuestro cuerpo es la herramienta que va engranada a nuestra mente. Cuidando nuestra alimentación y ejercitándonos diariamente en los aspectos de resistencia, elasticidad y fuerza nos prepararán tanto a tener una mejor calidad de vida como para sortear con sobrada ventaja una eventualidad.


Por útimo, voy a recurrir a la antigua técnica del fusil y reproduciré un conocido acróstico que por su sencillez y contundencia, explica magistralmente qué es lo que debemos/podemos hacer en caso de que nos encontremos en el lugar equivocado, a la hora equivocada.
Este acróstico desmenuza la palabra inglesa STOP (deténgase, pérese ´ai, sereno moreno, etc. etc.) y significa simplemente eso, ver las cosas en calma, detenerse en el acto para pensar con claridad y poder funcionar con eficiencia y eficacia, y la cosa dice algo como esto:

STOP
¡No tenga miedo!
SIÉNTESE si es posible. Cálmese. Lo que pasó, ya pasó y no se puede arreglar. Ud., está en una situación de supervivencia y esto necesita…

PENSAR (aqui iba la T de Think, jeje) – Piense primero. Muévase con prudencia. No haga nada sin pensarlo primero, incluso moverse. Conserve la energía.

OBSERVAR – Mire alrededor. Evalúe su situación y opciones. Acumule suministros, equipo, combustible, agua, refugios y protecciones, etc. Y las capacidades de sus compañeros.

PLANIFICAR – Priorice sus necesidades inmediatas y desarrolle un plan para enfrentarse sistemáticamente a las emergencias.

PRIORIDADES:
1. Cuidados Médicos
2. Refugio y Fuego
3. Comunicaciones y señales
4. Agua y comida
...y parafraseando una máxima que me gustó mucho de nuestro amigo el último cazador de monstruos, el gran Toñazo Paramilitar: Habrá que prepararse e improvisar por igual, después de todo, uno nunca sabe...
Bien, pues hasta aquí llegamos con este tema, consciente de que da para más, lo dejamos aquí, sin tanto "reborujo". Espero que de estos desvaríos hayan sacado algo de utilidad, me doy por bien servido que por lo menos los hayan entendido, jejejejejeje!
Que estén bien mis estimados cuatro, nos vemos en la próxima entrega.´
Garrison

Etiquetas:

miércoles, octubre 28, 2009

Pues ya entrados en gastos....
´Pa su disfrute


Propellerheads / Shirley Bassey
History Repeating
Decksandrumsandrockandroll

Etiquetas:

martes, octubre 27, 2009

Les regalo a mis fieles cuatro estos cuatro minutitos de felicidad, espero que los disfruten tanto como yo, jeje!

Apenas es martes...

...¡Animo!...

Yoko Kanno / Seatbelts
Tank!

Opening song Cowboy Bebop

Etiquetas:

miércoles, septiembre 23, 2009

(la otra)
Literatura Survival
Parte 1

Esos cuatro ¿qué ha habido?

Al terminar de redactar el post de hoy, me di cuenta que es como un capítulo de Los Simpson, donde los primeros 10 minutos comienza con una historia que nada tendrá que ver con su conclusión, ¡jejeje! En fin. Decir también que en este espacio ya tenía muchas ganas de escribir acerca de este tema, pero que por varios detalles lo mantenían en el tintero.

Bien, pues hace ya unas cuantas semanas tuve a bien disfrutar unas cortas vacaciones en casa, y en ese lapso de tiempo tuve la oportunidad, entre otras tantas cosas, de sentarme por fin a saborear varios libros que tenía pendientes de lectura.

El primero en disfrutar fue “I am Legend” de Richard Matheson del cual ya había visto (creo que al igual que muchos de ustedes) varias adaptaciones en celuloide como lo son: Last Man on Earth, con Vincent Price (1964), The Omega Man, con Charlton Heston (1971) y la más reciente y Homónima I am Legend con Will Smith (2007).

En segundo lugar engullí como náufrago “Cell” de Stephen King, otro más fue “The Road” de Cormac McCarthy, seguido de “The Day of the Triffids” de John Wyndham, además de “Lucifer´s Hammer” de Larry Niven y Jerry Pournelle, y por último, que no menos, el ya clásico de Daniel Defoe “Robinson Crusoe”.

Aún y cuando los escenarios, personajes y el gran etcétera en todos estos textos son completamente dispares, los argumentos de cada historia guardan una gran similitud, pues se relata cómo personas comunes y corrientes que súbitamente se les acaba el mundo tal cual lo conocían, tienen por consecuencia que arreglárselas para sortear los retos y amenazas que ponen en el tablón, y a cada respiro, su integridad física y mental en ese nuevo mundo que ven nacer ante sus ojos.

Después de haberme atragantado tan fabulosa selección, jeje! Gracias hermanito ZOMBI!!!, comencé a hacer la digestión mental de todo lo leído, sacando a conclusión la reflexión que ahora les intentaré compartir de la mejor manera que pueda.

Pero primero, estoy captando con mi detector de ondas infra-psíquicas unas cuantas preguntas que probablemente se estará haciendo mi lector número 3 con la mano en la barbilla y la ceja arqueada. Y dicen:

-“¿Acaso el chalado dueño de este blog me está tratando de decir que un relato de ficción puede enseñarnos algunos tips paso a paso de cómo sortear una situación de emergencia?”…
-…“A ver, a ver, El título de este post es Literatura Survival ¿pos ondestán los enlaces a los manuales gratis?”…
-… “¿Este cuate me está tratando de decir que los autores de esta selección de libros intentaron darnos una cátedra de supervivencia envuelta en una entretenida trama, siendo las amenazas tipos rabiosos/infectados por medio de un pulso...




...alienígenos...



...Asteroides borra-civilizaciones...



...o todo lo que implica estar en solitario en una isla perdida en el Caribe...


...o en un buen acondicionado búnker en una isla de metal y concreto?”…



Pues por mi parte, mí estimado lector número 3, las respuestas, exceptuando la de la pregunta número 2, son un rotundo SI.

Verá, la cosa discurre por esta vertiente: después de haber leído varios manuales, comprobar y practicar en campo las técnicas aprendidas y comprar el equipo que pensamos es el ideal para nuestra actividad, una cosa queda pendiente. ¿Sabremos qué hacer en caso de que una verdadera emergencia asome en nuestro camino? ¿Y si en un caso de emergencia resultamos heridos? ¿En solitario? ¿Si perdemos nuestro equipo? ¿Si necesitamos coordinar a un grupo de gente?

Todo esto está al margen de nuestro estado físico y el inventario material, pues las cuestiones fundamentales de este tema recién asoman:
-¿Estará nuestra mente a la altura de las circunstancias?
-¿Estará nuestra voluntad tan fuerte como una roca?
-¿Estarán nuestros sentidos (los 5 además del sentido común y el de humor) tan afilados como el mejor de los cuchillos?

Así como en los casos ficticios a los que hago alusión, en muchas situaciones reales que seguramente habremos leído o visto en algún noticiero, quienes sobrevivieron a una fuerte experiencia con la naturaleza o algún desastre creado por el hombre, fueron los que nunca arrojaron la toalla, los que siempre guardaban la esperanza de ser rescatados o encontrar la salida, siendo las más de las veces, la esperanza de ver a sus familias o seres queridos de nuevo, otras porque el mismo carácter de aquellas personas afloró al máximo para salir del aprieto en el que estaban, u otras los salvó una combinación de circunstancias en donde llamémosle “la suerte” estuvo de su lado gracias a su actitud para enfrentar la desgracia.

¡Vaya! que el tema del día de hoy en realidad es la psicología de la supervivencia, es la partecilla en donde ni un cerillo es tan útil como el hecho de estar centrado y calmo ante una situación donde predomina el caos, en una situación donde nuestro cerebro es la mejor herramienta.

No pretendo dar cátedra, puesto que hay bastante literatura de gente experta que cubre este rubro con sobrada maestría, sólo quiero dejar cubierto en este espacio este tema interesantísimo con mis percepciones, parafraseos y humildes puntos de vista. Dicho esto, adelante.

Bien, casi todos los manuales le dedican un capítulo a este tema (un tanto veloz a mi gusto, a menos que sea un manual militar) para dar paso al cómo hacer tal o cual cosa, y casi estoy seguro de que muchos de nosotros lo pasamos de largo o le damos una somera revisión .

La supervivencia, viene a ser, parafraseando el manual de la milicia americana, una “disciplina” de cara a nosotros mismos, en donde el autocontrol determina un vasto porcentaje de nuestra capacidad para salir airoso de una emergencia.

Para eso se nos ha hablado ya (y mucho) del control sobre el miedo y el pánico, un aliado el primero y nuestro peor enemigo el segundo, pero la cosa no es tan “blanco y negro”. Existen en una situación de emergencia, varios factores que juegan un rol importante en nuestra salud mental y que influirán en nuestro desempeño físico, en nuestra toma de decisiones y/o nuestro estado de ánimo en general. Muchos de estos factores son silenciosos y de efecto retardado, pero nunca dejan de avanzar, de crecer ni pierden la oportunidad de filtrarse bajo cualquier provocación.

En gran medida, el agente que abre la caja de Pandora en una situación adversa es el dichoso estrés, y bueno, no nos vamos más lejos, imagínense un día cualesquiera sacados de su ya dominada rutina para enfrentar todo un nuevo panorama. No es que se hayan perdido en la espesura del bosque, o en las agobiantes y minimalistas vistas de un paisaje desértico, sino que la sacudida a nuestra psique proviene en la falta de control sobre la situación y la aparente pérdida de comodidades a la que estamos acostumbrados (máxime si somos todos unos urbanitas).

Eso, el estrés dispara rápidamente la necesidad de confort y la apatía. Como estamos tan acostumbrados a obtener nuestra comida del refrigerador, si tenemos frío encendemos el calefactor, dormimos en un mullido y cómodo colchón con calentitas frazadas, en un ambiente íntimo y privado ¿cómo demonios no vamos a ver sacudida nuestra necesidad de comodidad en una situación límite? Creo que aquí debe comenzar el cambio en nuestro sistema de valores y la percepción de nuestra realidad, ya que si nos resistimos a la idea de dormir a la intemperie, con frío, con hambre, con calor, en penumbras, húmedos o cansados, más habremos de sentirnos miserables y desamparados.

Como sea y fuere, la necesidad de confort se puede subsanar aplicando algunas técnicas básicas para procurarnos lo indispensable (fuego, agua, refugio, comida) pero hay que anotar muy bien este pequeño detalle: el confort como tal deberá figurar en segundo plano, pues conservar la vida misma deberá ser nuestra única prioridad. La apatía es un poco de lo mismo, el hecho de no tener herramientas, de no conocer el entorno, de ver que estamos indefensos, puede dejarnos a la deriva y a la primera de cambios sucumbir en derrota a cualquier intento de mejorar nuestra situación.

Luego, cuando hemos intentado tomar las decisiones correctas y por desgracia se tiene la percepción de terminar peor de lo que se estaba, comienza a asomar la frustración, y ojo, aquí es donde se cae en un círculo vicioso y autodestructivo ¿por qué? pues porque al no palpar los resultados que pensábamos obtener, gracias a que existen ciertos obstáculos bloqueando nuestras metas, la cosa ya no versa en llegar a dicho objetivo, sino se vuelve toda una lucha contra los obstáculos mismos y se pierde poco a poco el verdadero motivo de nuestros esfuerzos, gastando valiosa energía y poniendo en riesgo, incluso, nuestra integridad física.

En esta espiral de mermas y gracias al estrés, también se encuentran aspectos que derivan directamente en el detrimento de nuestro desempeño físico, tales como la fatiga y la privación del sueño. Sin el descanso adecuado, las reservas energéticas de nuestro cuerpo se pierden exponencialmente, aún y cuando se tuviera una meta realista que nos asegurara salir airosos de la situación de emergencia. Definitivamente, el descanso es uno de los mejores aliados que tenemos. Debemos por lo tanto evitar jornadas extenuantes, esfuerzos que puedan rebasar nuestras capacidades o tareas que puede dejarnos imposibilitados físicamente para seguir adelante en caso de que una amenaza grave e inminente se nos eche de súbito encima. ¿Qué les parecería después de un par de días sin dormir y poco menos caminando una ruta escarpada para terminar huyendo de animales salvajes, o cargar a un compañero que de repente se ha esguinzado/roto un pie, o terminar tan cansados una jornada que, a pesar de las inclemencias del tiempo, se nos haga imposible juntar leña para encender una fogata y procurarnos cobijo?

Por lo pronto, y ya viendo que esto ha sido mucho rollo, dejaremos esta info así, pues aún queda bastante jugo que exprimir en este tema, lo cual será en la próxima entrega.

Pasen ustedes muy buen día.

Garrison

* Imagenes cortesía de CORBIS

Etiquetas:

domingo, agosto 23, 2009

Trekking Gourmet
Snack Energético
¿¡Qué tal mis ínclitos cuatro?!
Si bien, en anteriores ocasiones ya habíamos tenido oportunidad de asaltar la alacena y prepararnos unas raciones de acampada, o bien entrar hasta la cocina y prepararnos un rico pan de muerto, con este post inauguramos sección en la cual les compartiremos la preparación de algunos bocadillos para la acampada. Las caracaterísticas principales que deberán cubrir estos alimentos serán: que podamos obtener con ellos un gran aporte energético, que tengan larga vida de estante, que sean ligeros, que casi no ocupen espacio en nuestras mochilas y que no requieran mucha preparación una vez estando en ruta.
En esta ocasión prepararemos un sencillo snack basado en un tradicional dulce de la región llamado "garapiñado". Pregunto: ¿cuántas veces habremos pasado por el familiar changarrito de dulces típicos apostado en alguna plaza o rincón de nuestra ciudad y no nos habremos percatado de que existe en su interior un verdadero catálogo de bombitas energéticas para acampada? pequeños, sencillos y baratos paquetes de celofán rellenos de grasa, proteínas, carbohidratos y azúcar con los cuales podemos levantarnos la moral en esas horas de caminata por los hinóspitos y escarpados parajes, cuando sentimos nuestra mochila que parece la hemos empacado con rocas. Bien, pues no necesitamos correr al comercio especializado o a los supermercados para asegurarnos una power bar, estos sencillos productos son otra opción para nuestra alimentación survivalera. Comenzamos.
Ingredientes:
1 Taza de azúcar
1/2 Taza de Agua
75 grs. de:
-Nuez
-Almendra
-Cacahuate (maní)
-Uva Pasa
1 Limón
Preparación:

Ponemos una cacerola a fuego medio.

Vertemos en la cacerola todos los ingredientes menos el jugo del limón. Se mantiene en movimiento con una cuchara de madera por 20 minutos o hasta ver que el azúcar ha caramelizado completamente. En ese momento se agrega el jugo del limón y se mezcla rápidamente...

Se retira del fuego la cacerola y se vacía su contenido en una superficie plana dura y fría (vale para esto una tabla de picar, un pato extendido o alguna otra superficie limpia que se tenga a la mano) Con cuidado se separan los frutos con la mano o una cuchara y se empaquetan. Para nuestra actividad valen unas bolsas tipo ziploc tamaño sándwich, hay que dejar la bolsita abierta para que pueda enfriarse el contenido.

Yum, Yum! las frutas deberán estar cubiertas con el azúcar caramelizada, si presentan grumos de azúcar, no hay problema, la adherencia está asegurada.

Aún estando calientes se pueden formar terrones de fruto seco caramelizado, es otra opción para llevarlo en nuestra mochila.

Esta sencilla receta rinde para 600 grs. de producto (cuatro bolsitas de 150 grs. cada una) y tiene una duración en estante de por lo menos 6 meses. Bien, con esto cerramos esta primera sección, estén pendientes de otras recetillas en el futuro. Como siempre, espero que les sea de utilidad.
¡Hasta luego!
Garrison

Etiquetas: ,