miércoles, abril 27, 2011

Bitácora Hyperboreana





Encuentros cercanos con la Fauna del Limbo


¿Que hay mis pequeños ilustres? Disculpen ustedes el título de esta entrada, en esta ocasión dicho título no alude a ningún recopilatorio criptozoológico o alguna reseña del bestiario de criaturas preternaturales, no quiero entrar en terrenos que no son de mi competencia, eso se lo dejo a los profesionales, a la magistral pluma del Master MalAcero y su excelente blog, sino me refiero con el terminajo “limbo” a esa parcela moderna entre lo urbano y lo silvestre, totalmente indefinida que no es ni una ni otra cosa, o por el contrario, que es ambas cosas a la vez y, al mismo tiempo, ninguna, jeje ya sin darle muchas vueltas, en anteriores entradas he dado cuenta de los estragos que se han hecho al entorno natural en pos de la urbanización y el “desarrollo” de la comunidad en la que habito, y he sido testigo de que al margen de esas urbanizaciones quienes se han tenido que adaptar -bajo una imperceptible segregación- han sido los animales que otrora eran reyes y señores de estos desérticos páramos.





Bien, pues el descubrimiento de una nueva especie lo he hecho a lo largo de esta última semana en la cual me he dado a la tarea de acompañar a mi costilla a realizar ejercicio, caminar, vamos.



Sería hace unos cinco o seis días, muy temprano en la mañana cuando, un pequeño plumero llegara revoloteando a gritar justo por encima de mi cabeza, aquello no era ni por lejos el grito o canto de ninguna paloma huilota (o paloma habanera como se le conoce por estos lares) ni el de un cuervo, ni el de ninguna otra ave que conociera, motivo por el cual interrumpiría de momento mi caminata para enfocarme única y exclusivamente en el bicharraco retador que había osado terminar de despertarme aquella fresca alba del incipiente mes de abril.


Sin haber salido de mi inicial sorpresa, observé cómo con un par de golpes de timón esta ave se posaría cerca en una viga de concreto que separa la nueva urbanización de los grandes solares que comprenden los alrededores de la base hyperboreana. Y ahí se erguía, orgulloso y encabronadillo un pequeño búho (o “el bubito” como le bautizó el osino bebé). Parece que llegué en mal momento o simplemente se sintió amenazado, pues este primer encuentro fue algo violento. Como buen perdedor, caminé a distancia hasta que logré zafarme de su vista, y vaya que fue difícil pues su pequeño cuello rotó lo suficiente para no perderse detalle de mis siguientes movimientos. Ese día no iba preparado más que con mi pequeño kit de cacería resorterero, pero al siguiente día incluiría mi cámara para lograr captarlo con más detenimiento.



En el ínter, yo sabía que en algún rincón de la base hyperboreana tenía un texto de referencia que se me había obsequiado tiempo atrás y que me sacaría de la duda en cuanto a la identificación de este espécimen, después de voltear al revés las habitaciones al fin lo encontré, es un pequeño booklet intitulado “Guía de bolsillo para aves de pastizal del desierto Chihuahuense” editada en español en el 2008 por the Rocky Mountain Bird Observatory en conjunto con ProNatura Noreste A.C., The Nature Conservancy, US Forest Service Department of Agriculture y La Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León.





Según este interesante documento, que ahora forma parte de mis salidas matutinas, el pequeño bicho es un Tecolote Llanero (Athene Cunicularia). Miren aquí está el susodicho en un par de instantáneas de las más decentes que he podido tomarle.











Este pequeño no vuela muy lejos de su madriguera, la cual he descubierto en un pequeño tuvo de drenaje pluvial en un arroyo canalizado justo afuera de la Base Hyperboreana, de ese pequeño escondrijo he visto salir a otros dos, lo que no sabría precisar es que si es mamá, papá e hijo búho o si son los tres hermanitos búhos o que.






Al momento, he visto que varias personas ya los han detectado e incluso tuve que llamarle la atención a un par de delincuentes juveniles que hasta les han lanzado piedras, chingao! uno no puede ver algo porque ya le está lanzando un porrazo ¿qué le pasa a esta gente? por lo mismo, en este inter estoy investigando si existe alguna autoridad gubernamental o privada para ver si es posible la reubicación de este nido, y ojalá y esta familia de tecolotillos se logre con éxito.


Y ya entrados en gastos, estos tipejos tienen harto parecido a los mariachis que musicalizan la excelente peli "Rango" jejeje, que por cierto les recomiendo. En este trailer salen muy panterotas tocando muy al estilo de los spaghetti westerns, jeje disfrutenlos!






Bien mis estimados, sin más que agregar, los veo en la próxima, entre tanto... ..."¡Cabalguemosssss!!!" ;)


Garrison

2 comentarios:

Z0MBI dijo...

¡Qué bonito el tecolotito llanero! Amigo, si necesitas ayuda para poner en fuga a los mozalbetes lapidarios, no dudes en contactarme y juntos les damos su merecido (a ellos y a sus padres).

¡Besotes en lindas mejillas para tu familia!

Garrison dijo...

Si, no sabes, las fotos no le hacen justicia, pero es una pequeña máquina de vuelo furtivo que te cagas. Cuando se despliega en toda su envergadura es el doble del tamaño o algo más de grande, pero posado en algún lado es una bolita de plumas muy preciosa.

Por supuesto que serás el invitado de honor para hacerle una breve visita no social a estos malandrines, ¿weapon of choice? mmmmhh yo sacaría el bate de aluminio para romperles ambas rodillas, no se merecen menos, jejejeje.

Un gran abrazo hermano, es para mí un gran honor que hagas algún comentario en esta tu casa, ¿Cómo le ha ido a mi favorito escuadrón de peludos asesinos furtivos? han de estar enoooormes, jejeje les mando a ellos también un arrumaco cariñoso.